Un buen día, reconfortante en la mañana que llegará.
brisas, encuentros, y tu recuerdo en las sombras del norte.
Más cerca de tí aún. Soles tibios de tu mirada grande y joven.
Vuelvo a tí, sólo a tí, a tu lado. Donde nunca estuve.
Publicado por José Fernando sobre January 27th, 2010 a las 10:59am -
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Qué cambios habrá.
Quién se irá del sitio,
o se marchará,
y qué momentos en este
comienzo.
Adelante con los acontecimientos
mientras no puedo moverme,
mientras se que pronto vuelvo
a verte.
En el sueño, lejos de desavenencias.
En el nuevo hogar estarás más cerca.
Publicado por José Fernando sobre January 14th, 2010 a las 10:36am -
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Poente!
Eram horas...
A tarde já se debruçava no horizonte,
E o faroleiro já caminhava para o farol,
A noite já sorria do outro lado,
Acompanhada de um cordel de estrelas,
Eram horas...
A lua se enchia cada vez mais,
A cotovia já dera seu primeiro piado,
O mar já silenciara sua fúria,
E a preocupação tomava conta de meu ser,
Eram horas...
Marcáramos ali perto das dunas,
Na areia branca tal e qual a pele tua,
E tu não vinhas já fazia alguns minutos,
Em meu coração parecia eternidade,
Eram horas… Continue
Publicado por SANTAROZA sobre December 14th, 2009 a las 5:35pm -
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PENSAMENTO!
Um jantar a luz de vela,
Numa noite já tão bela,
Segurando a mão dela,
E na penumbra se revela,
A bela a fera,
Com olhar inebriante,
Qual o vinho cintilante,
No cristal brilhante,
Em uma taça vermelha,
Que muito se assemelha,
A teus lábios de carmim,
A sorrirem para mim,
Com promessa de cetim,
Debruada de jasmim,
Já varanda no jardim.
Depois de um vinho do Porto,
Eu me pego absorto,
Observando a lua,
Que como aureola, circula a imagem tua,
Semi despida, quase nua,
Vindo em minha dir… Continue
Publicado por SANTAROZA sobre December 9th, 2009 a las 4:51pm -
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CIGANA.
Es minha sina, minha gana.
Busco-te na vida na cama
Encontro-te por vezes nos bares
Mas nesses lugares
Apenas trocamos olhares
Dos quais você foge
Como pode
Se te busco como louco
Se te quero como poucos
Porque foges assim
Sem saber de mim
Do meu coração
Da minha paixão
Sei que es mulher
E que também me quer
Deixa eu te abraçar
Deixa eu te amar
Depois se deixar minha cama...
Eu bem sei és cigana!
Santaroza
Publicado por SANTAROZA sobre December 4th, 2009 a las 6:09pm -
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Venimos al mundo con un código de barras Grabado en el vientre Justo encima del sexo Absolutamente indescifrable para los humanos
Creen los iniciados en ciencias esotéricas Que sólo le vale a la muerte Para conocer nuestra fecha de caducidad
XXII
DEPENDENCIA
Quise exiliarme del tiempo, del amor y la ternura para curar mi inclinación a las pasiones libertinas y se oxidaron los sentimientos en la ausencia
Nunca lo dije a nadie, es preferible callar porque siempre terminan ladrando los perros
XXIII
LA FELICIDAD
Fui feliz unas horas o quizás no tanto Tal vez fue un instante
Y aún no lo entiendo
XXIV
LA HERMOSURA NO SE REFLEJA EN LOS ESPEJOS
Ante la belleza perdida entre las grietas de los años intuyes el abismo y las ortigas del miedo despliegan lazos negros en tu alma
¡Cuanta hermosura niegas si te ciñes al dictamen de un espejo!
XXV
TELEVISIÓN
Deberías apagar la televisión, me aterra el resplandor acrílico de tus pupilas
No es mi intención protegerme pero no deseo que vuelvan los fantasmas en una noche preñada de posibilidades
XXVI
MUJERES SILENCIADAS
Indudablemente hay mujeres dichosas, pero hay muchas que sólo sobreviven pisando uvas de sangre, las hay de pálida mirada que lloran a solas sin hacer ruido, las hay maltratadas, violadas, perseguidas, humilladas, lapidadas, silenciadas, suicidas, sometidas o las que ya son sólo en las estadísticas un número frío
A todas éstas ¿Qué calaña de Justicia en una sociedad deshumanizada las ampara?
XXVII
EL OLOR A MISERICORDIA DE LA NOCHE
Fusionada con el olor a misericordia de la noche, promiscua, me alcanza tras el vértigo la música de Aurora en un súbito ensueño Lluvia de corcheas y algoritmos, de estrellas, improvisada partitura que mana de la inagotable ubre del piano, hoguera viva que impulsa la luz de entre las sombras
Brota en los surcos del pentagrama, va in crescendo, sus notas maduran circulando por las venas, pasión de infinitud sobre las alas de un pájaro de fuego, nocturno que hace fluir mi verso en libertad De pronto se aleja, va extinguiéndose e inevitablemente como la madrugada muere la melodía, para volver a renacer una y mil veces desde el tiempo
XXVIII
INTEMPERIE
Aquel hombre virtuoso cubrió tu desnudo colmándolo de infinitas posturas amatorias y alumbró con colores los paisajes sepias pintando acuarelas de imposibles crepúsculos
Hoy, sumida en la confusión, has renunciado a abrasarte con el resplandor del sexo y eliges recorrer descalza otros laberintos seducida por el vértigo de la intemperie
¿Qué fue del huracán que rompió los cristales de una piel revestida de asexualidad?
XXIX
LA NADA
Puedo palpar la nada En la utopía En el amor que enmudece En las cenizas de la muerte En el filo de las navajas En la misericordia de los dioses
Y puedo palparla Cada noche junto a mí Bajo las sábanas
XXX
INALCANZABLE AMOR
Inalcanzable amor Que empuja al tiempo Por sustratos violetas Donde ladran los perros Sin acallar el castigo
Castigo a la codicia De caricias imaginadas Esbozando vacíos En crepúsculos cercanos Y vértigos distantes
Distantes las almas Latitud de ausencia La imparcialidad de la luna Cierra los párpados Al volcán del deseo
Deseo sin cópula Ni sortilegios ascéticos Clausura cicatrices En los corazones rotos Poniéndolos a salvo
XXXI
FACTOTUM- A Charles Bukowski
Acodado en la barra de un garito en el Greenwich Village Henry Chinaski pide al barman el enésimo vaso de sexo con hielo mientras pronuncia unas palabras ininteligibles dirigiéndose a unos tipos tan jodidamente ebrios como él
-Hoy me han despedido de un empleo sórdido y sin ningún sentido en el Times pero soy el mejor apostador de carreras de caballos de América y el único escritor que provee a la gente de las mentiras que necesitan para seguir existiendo
Sobre el escenario una striper se contonea a sabiendas de que puede enloquecer a cualquier hombre
XXXII
EXTRAMUROS
Encapsulados en los cuerpos Los relojes de la noche marcan La anarquía del tiempo Latitud estéril e imperfecta Que resbala por los bordes De una piel desatendida En los intersticios, el fuego Quema las manos y se dispersan Las cenizas por algún útero Errante o clandestino
La ciudad convulsa Acoge en su regazo Los despojos de los héroes Que no han muerto en la diáspora Y al miedo Talismán de los cobardes que reniegan De las cálidas sílices del éxtasis
Extramuros de una sociedad Que sobrevive Entre mentiras compulsivas
XXXIII
AMOR LIBRE
Cuando sonaron en el pik-up Las primeras notas de je t´aime mais non plus Y los susurros eróticos de Jane Birkin Follando con Serge Gainsboroug La chica a la que asediaban cinco o seis hombres Dejó caer la ropa con naturalidad Y se desnudó con estilo Sin estridencias
Tendió la mano A un joven de aspecto bohemio Y se alejaron manoseándose Hacia el interior de la casa
Los demás seguimos a lo nuestro Bailando y bebiendo Sin escandalizarnos
Cíclicamente sobre la Literatura graznan cuervos iletrados y las palabras abandonan horrorizadas la república de Platón La cultura es usurpada por una monarquía de analfabetos, de malas hierbas que brotan en tierras infecundas
¿Qué será de nosotros el día en que a los bárbaros les falte el sustento?
XIII
¿Dónde vivimos, mujer? Acaso somos bruma de un mundo en sombras, no preguntes, mira, doblan las rodillas y carecen de rostros, la muerte hace sonar sus bocinas y no escuchan, apenas algunos poetas osan amar aferrándose con escepticismo a la última posibilidad
Todo es mentira mujer, ya estoy de vuelta y nunca percibí la libertad, las patrias tienen dueños y mercenarios a sueldo que vigilan cualquier atisbo de sensualidad, no hay nadie que conserve el corazón intacto, que goce de inmunidad ante las pasiones envenenadas o mantenga ilesa el alma, sólo un pequeño gesto, una caricia, un beso, una palabra, podrán conjurar tan crueles presagios
XIV
A Pablo Guerrero, en otro tiempo
Si volvemos la vista atrás y recapitulamos sobre el tiempo perdido en odios, súplicas, reproches, rezos, llantos o lamiendo traseros, llegaríamos a la conclusión que tiramos un cuarto de nuestra vida por la taza del wáter
Otro cuarto lo malgastamos en justificar con actos de contrición los pecados veniales o procurando no infringir infinitas leyes, preceptos y prohibiciones con las que comprimen nuestra libertad La media vida que nos queda, agobiados en algún trabajo que normalmente nos procura excesivas ocasiones para la infelicidad
Ciertamente, llovió a cántaros y si lo pensamos, hasta los cerdos llevan una vida más placentera
XV
A Dramane, inmigrante de Mali
El miedo, tiempos inciertos donde todo lo piensan devastado, volver a ser vagabundos al encuentro de las noches y estremecerse para dormir el espanto que les quema bajo la luna, junto a las azaleas que en otros tiempos les parecieron sublimes
Exigua esperanza, replegarse a un sur protervo, subsahariano. La misma suerte de todos los crepúsculos desnudos en la plenitud del desierto, en el límite del mundo que aún perdura entre la nada y los destinos
Retornar a un tálamo de sombras, al encuentro de otras tierras que tan sólo le ofrecen desarraigo
XVI
El coronel mete el dedo en las llagas del pueblo invocando causa justa y oculta la inmediación a ancestrales derechos de sectas, familias y camarillas A preguntas de los periodistas niega representar a las derechas o a las izquierdas, él es estrictamente un dictador
***
La razón humana es impenetrable, miles de ciudadanos se lanzan a la calle jubilosos, desertan de las sombras para vociferar acusaciones, heridas confusas Sus alaridos revientan los tímpanos al tiempo, lamen el ego del tirano que esconde su obscenidad maquillándola con estigmas de revolución
***
El ser se quebranta, el cobarde es dócil, la Patria se yergue sobre perfiles invertebrados, vertederos de palabras prohibidas y libros de poemas inútiles
La milicia modula a su antojo las débiles conciencias que gimen orgasmos ajenos, es la erótica del poder absoluto, el éxtasis precursor del sometimiento
***
Emprenden el regreso a la cotidianeidad en libertad vigilada, las víctimas de la delación yacen desaparecidas en fosas comunes y se exilia la justicia cabalgando sobre asnos saciados de estrellas y entorchados
Consumatum est
XVII
Desconfío de los cantos de sirena De profetas con lengua afilada De los que levantan el brazo o el puño y meten otra mano en bolsillos ajenos De los que adoran dioses y desprecian al hombre De músicas celestiales De jaulas de oro De la luz del relámpago que provoca ceguera
Desconfío de reyes, de santos y mártires De estatuas de mármol con pies de madera De políticos que recortan nuestras libertades De héroes sin cicatrices De trajes de seda, del amor y la sombra Del pan que no germine en la tierra
Y de los que pudiendo, no lo remedian
XVIII
El sufrido votante Afronta el debate electoral Con sentimientos contrapuestos Hoy televisan las mentiras En riguroso diferido
*** El informe de la autopsia Aporta datos concluyentes El indigente cayó fulminado Por letal sobredosis de hambre
*** Las secuelas del incremento del paro Comienzan a ser alarmantes Los Bancos Centrales Han resuelto prorratear los impagados Entre la población activa
*** Para superar el síndrome De abstinencia Aquel millonario arruinado Por el desplome del IBEX 35 Se engañaba a sí mismo Jugando a la ruleta rusa
*** En Honduras han liquidado la democracia Con nocturnidad. premeditación y alevosía Ante la estúpida pasividad De la comunidad internacional Los generales de Ecuador, Bolivia Y Venezuela, entre otros Toman apuntes
XIX
Casi sin ruido han emigrado las pasiones del hombre desnudo hasta el volcán en el que ni los espejos ni las primaveras envejecen Seguirá existiendo ajeno e indefenso entre la lava, la voz o la ceniza y pactará con el tiempo una moratoria, para acallar las acometidas del pánico
Han muerto los pájaros y las cartas de amor, la periferia oprime flores entre sus brazos de cristal y tras los arrebatos púrpuras de cólera se enfrenta al implacable tribunal de la conciencia, a un diluvio de esperma sobre ataúdes vírgenes de paternidad
Agonizará en el destierro, tal vez pretendiendo la póstuma entereza
XX
Sobre mi sexualidad llueve en horizontal, es un error considerarme incompatible con un cuerpo malgastado en el que el alma se mantiene incólume En el exterior la noche es hermosa, sin embargo, aún gotea la sangre de heridas que me ocasionó la mordedura de la serpiente
No puedo prometerte amor mientras me desangro, el amor heterosexual que apeteces de un ser cuya naturaleza es imprecisa Intentarás entenderme y aflorarán las mentiras, entretanto, puedo enseñarte algunas fotografías antiguas que no me incriminan
Quizá no sea del todo ilícito mostrar las apariencias y regresar al prólogo No confíes demasiado en poder revelar los enigmas, aún eres muy joven para encontrar respuestas a un comportamiento que la sociedad juzgaría execrable
Siento que voy muriendo hacia dentro, de pie, con los ojos abiertos a duras penas Camino desnudo, apresuro el paso sorteando mareas para que lo terrenal no me siembre en campos yermos y designios fugaces
Sólo a ti te deseo, abrásame, átame a tu sexo y muramos juntos con las últimas sombras, deja a un lado las lágrimas negras, la comparsa de espectros que te torturan, el grito áspero del pasado
Heme aquí, agitado, el corazón malherido y ciego Lléname de pasión los últimos días
De mi libro:Deja que la muerte concluya su trabajo
Se apartaron del sexo dejando atrás las fábulas sustantivas y una pasión enhiesta y militante
Uno de ellos, sólo uno, cerró los ojos y pensó que todos nos planteamos la huida en algún momento hasta que el frío nos empuja a regresar convictos y confesos
Para sobrevivir en una incurable persistencia
XII
MASTURBACIÓN
Amaina la tempestad de tu cuerpo Y te desplomas sobre el lecho Al socaire del último naufragio
Sobre la mesilla de la habitación Una lámpara de cristal de Murano Refleja el enésimo crepúsculo Fraguado en los océanos de la soledad
XIII
EL MIEDO
Se sentía libre Lamiéndole el sexo Provocando tempestades Algoritmos Múltiples orgasmos Encantamiento
Aunque jamás Le acarició el alma Por miedo
XIV
LA INDOLENCIA ANEGA LA CIUDAD DE PECES
Hay días en los que es preferible apartarse de sí mismos, disimular, en derredor la ciudad quema el silencio con alaridos de tristeza bajo una bóveda púrpura de inexistencia
Pensé en mentir la amistad, borrar de mi rostro las huellas de tiempos aciagos, pero la gente agoniza bajo la cal o vive asomándose al abismo y no creyó en mis razones y condición
Qué importa el resplandor del alma, el amor o el afecto a unos seres que sólo resisten endeudados y sobreviven a la mezquindad sabiéndose dueños de una sepultura perpetua
XV
MALTRATO
Mujer, lluvia en tus ojos Piel de niebla y azafrán Violencia, fanal oscuro Yermos campos del sexo Amor sepultado en savia Luna en la madrugada A solas
Ávido el corazón de vientos Distante la voz del alma Apóstata de un hombre Al que amas aún Contraluz en el afán baldío Antes que arruine tu cognición Mejor, a solas
XVI
SINCERIDAD
Mi amante es una mujer poco explícita aunque jamás me ha mentido El día que intimamos prometió que sería absolutamente infiel el resto de su vida
Pero siempre excita mi ego con un delicioso café jamaicano en las infrecuentes ocasiones que amanece en mi cama
XVII
ENSOÑACIÓN
Pasó a mi lado una ensoñación casi rozándome e ignoré el hallazgo, porque siempre he detestado el aliento tan femenino del placer
Elijo la realidad, aunque sea como la hermana mayor que nos hizo llorar en todos los momentos mágicos de nuestra infancia
XVIII
LAS LÁGRIMAS DE UNA MUJER SON UN RECURSO TÁCTICAMENTE IRREPOCHABLE
Una mujer desconocida Me arroja algo similar a piedras y se oculta detrás del corazón
El suelo está húmedo cuando me arrodillo Pero no la temo
XIX
HIPOCRESÍA
Se generaliza la hipocresía La madre de todas las guerras asesina a sus hijos como una vieja puta y el amor es la turbación que nos excita visionando añejas películas en technicolor
Hasta la felicidad se vende cada noche impregnada en unas rayas de cocaína
XX
ESCEPTICISMO
Nos refugiamos en el escepticismo al no ser capaces de poner orden en lo cotidiano
¿Para qué nos creó a su imagen y semejanza un Dios inexistente?
Desnudo en los caminos duermo sobre el polvo y respiro el olor de la muerte enredándome en la pegajosa geometría de las telarañas
Espero al relámpago para beber el semen de los árboles y escapo del tiempo hacia ninguna parte buscando en mi brújula a la luna
No encuentro ciudades bajo las aguas de un arroyo que no dura ni el color de las flores sólo vocablos compasivos empapados en vinagre
II
Me resisto a escribir con tiza sobre la cal de tu fotografía y enviar a buscarte al aeropuerto un impostor que repita el abrazo rutinario de nuestros encuentros
Tengo la impresión de poder lastimarte porque te he sido infiel soñando con la Venus del Louvre de la que presumías parecerte imitando su posado
Lo cierto es que esta tarde giran con furia los orgasmos y considero obsceno tu desnudo al trasluz del vestido
III
No estás conmigo desde hace tiempo aunque vivas a mi lado y siento el deseo de olvidarte desaparecer de tus ojos extraños regresar de ti sin pisar el agua de nieve
Destruyendo tu leyenda si me fuera posible
IV
Leo el diario y el olor a tinta se mezcla con el aroma de un café muy cargado
En el suplemento cultural reparo en la fotografía de un viejo pintor ilustrando una entrevista vacía de contenido
Miro mis manos desgastadas por la vida y de repente se dibuja en los posos mi rostro
Yo también dejé atrás pinturas y poemas aunque nunca debí creerme un artista
V
El otoño, que viene de robar a los árboles el disfraz de las hojas quiere envejecer ahora sentado en las rodillas de la nieve
Y siente celos de Claude Monet que vuelve de la eternidad cada primavera a pintar nenúfares en su estanque de Giverny
VI
Has arrastrado inútilmente tu vida por la miel sin poder apreciar toda la gama de sabores mintiendo al amor y aspirando el polvo ¿dónde está encarcelado tu misterio?
Amor siempre inseguro que desprecia las llamas abriendo las puertas al verbo frío de las cicatrices más allá del orgullo que huye llevándose el pasado y tendrás que volver para saber de dónde has venido
VII
Tus amigos quieren arrancarte el luto sin saber que bajo el velo ocultas el vestido de novia que no has estrenado y que echaste todos los cerrojos a tu vida sin pedirles auxilio
Abrazas a la viudez no consumada ignorando los presagios de tu vientre que se anuncian de forma extemporánea y te niegas la felicidad de los incipientes latidos abandonando tu corazón a la intemperie
VIII
Me ofreces todo cuanto te queda hasta la piel oscura que te regaló la luna la última madrugada de tu infancia cuando se ocultó entre las nubes dejándote a solas con el miedo
Y no te he escuchado nunca lamentarte si tu hija te reclama antes de dormirse que le inventes un cuento cada noche
IX
Cuando vuelvas de vacío me buscarás junto a tu estatua de hielo abandonada cuidando el nido lastimado de los dátiles
Alguien ha sembrado de hogueras los caminos embarrados del jardín para borrar definitivamente mi rastro
X
El día que creíste tener las cosas claras enfrentándote a su mirada te rompió un brazo para que supieras a quién pertenecías y desistieras de pensar por ti misma
Te despreció como ser humano ridiculizando tu sensibilidad pero no le dijiste basta
Y por enésima vez le has perdonado
XI
Inician el vuelo con los brazos extendidos como alas abiertas y el viento disipa el humo que viola a la luz mancillándola
Intercambian abrazos que asfixian al odio y es posible en el mar pájaros posados en un césped de espuma tejiendo las mortajas de la última guerra
En mis sueños siempre habita el vacío que recorro en un vuelo ingrávido por el olor a misericordia de las noches Llego hasta el alba y no tengo a nadie que me espere hasta la luna se oculta para repudiarme en un paisaje de sombras más allá de la muerte
Cae gota a gota una lluvia que desnuda con lamentos mi alma y sobrevive el miedo a la inexistencia Se tensa el vértigo y rozo con los labios la belleza al perderse en la luz impalpable de la negación
II
LA ETERNIDAD
Suspendidas en la duración de Zeus, deslumbrantes estatuas entonan panegíricos a los dioses del Olimpo Erectas, con los ojos saturados de belleza inacabada semejan espiras que gritan o susurran en función de un viento despiadado
Rebosa el tiempo y las excita un ansia de inmortalidad
III
LAS DIOSAS OCULTAN SU SEXO DETRÁS DE LA LUNA
Las diosas ocultan su sexo detrás de la luna, recelando remolinos de estrellas enlutadas y escombros de infinito
En las noches de plenilunio retoman la sensualidad murmurando la confusión en la que las ha sumido la abstinencia y regresan mostrando su desnudez ceñida por una lencería de nubes
Entretanto, hierve la sangre de los dioses y demandan del Olimpo el semen derrochado en la inútil algarabía del estrépito
IV
TU TERNURA PLANEA SOBRE LA CONVULSIÓN
Te posee un corazón tallado en el diamante de la fidelidad, unos ojos enlutados por la espera mirando al mar, al amor que viaja desde lejos para no llegar nunca a tu isla de Ítaca En la intimidad, el placer solitario escupe lava y mancha de ceniza tu vientre recostado en los sueños, fiel bajo la prodigiosa torre de marfil, tejiendo y destejiendo secretos en los pechos vírgenes de las mareas, guardando las palabras como un tesoro al abrigo de hipócritas deseos, de todos los cuchillos sangrientos del machismo que ansiaron sólo atravesar tu cuerpo
Testifico tu ternura que planea vencedora sobre convulsas y aún cercanas fiebres, Penélope que grita mientras siente las caricias del viento en las entrañas despreciando el llanto helado, el sollozo del designio, para asaltar sin miedos ni silencios la libertad
V
EL CONOCIMIENTO NOS INCITA CON GUIÑOS SENSUALES
Sabiduría, luz que extiende sus largos cabellos sobre los necios que colman los cenáculos agonizando entre sus propios gemidos Un libro ante los ojos resulta cegador, te empapa las desnudas neuronas sin desprendimientos, ven tómalo entre tus manos de cristal y escucha en silencio las voces de los siglos relatando historias
La irradiación es vital para percibir los conjuros de la gnosis
VI
SOLEDAD
En las mujeres que han vivido intensamente tampoco están las respuestas, las observo ocultándose en un espanto dramático o separando los últimos ángulos con imperceptibles fragmentos de luz
Los ojos del tiempo revelan su desnudez, si las pregunto sobre el amor, muestran las heridas del sexo, el perfil del desengaño y los verdugos
Ahora miran al horizonte confundidas envueltas en una fe caduca y en su soledad
VII
MATERNIDAD
Gracias a la conservación de manuscritos fechados afirmo que el pensamiento amenazó con escribir la historia de un amor que nunca quiso nacer
Hiciste uso de las ostras y su perfil de arena introdujo la bienvenida al mar Con caracolas vuelvo a ocultar mis oídos y al escuchar tu voz te exijo respirar en un coro de perlas marinas
¿Me oyes? Sin el permiso de tu rancio linaje vienes a decirme en secreto que me amas y es prematuro porque tú sabes que un mismo movimiento te devuelve a la totalidad inacabada
Amanece y en la maternidad mediterránea no hay ya ninguna errata
VIII
ME AMARÁ SIN PREJUICIOS LA MUERTE
Amé en secreto muchas veces implorando pasiones inéditas, rompí escarchas lleno de esperanza y encontré corazones convexos Me negaron mujeres de sexualidad imprecisa y abracé cuerpos desnudos con deseos ajenos, hasta el siempre prosaico reducto de la infidelidad alcanzó a rechazarme
Amé labios que me ocultaron la sonrisa, a mujeres de sexo solidario inmersas en la causa con una fe ciega y el alma empapada Amé vírgenes aferradas al dogma de hogueras pretéritas, a prostitutas y en verdad, a mi mismo
Podría contar la realidad con palabras más dulces, si no supiera que algún día me amará sin prejuicios la muerte
IX
ALMAS
No entiendo de apariencias estériles ni de posturas neutras sí de almas laceradas y corazones indefensos
A veces el destino nos libra de la apostasía ocultándonos en un bosque de inanimadas agruras
X
LA SOLEDAD NO PIDE PERMISO
La soledad no le pidió permiso, se alojó clandestinamente en las grietas de la vejez y en el corazón calcificado el día en que apenas existía ya en sí mismo
Algunos blues y otros pertrechos para una eternidad bajo tres palmos de tierra no ahuyentaron el olor de la ambrosía, había perdido toda su fe en lograr acercarse a las hogueras y en perdurar
Esa misma noche, el anciano preparó las maletas por si acaso
He paseado por la ciudad en esta mañana de domingo amor, al principio todo parecía tranquilo hasta llegar a la plaza del Ayuntamiento. Allí, unos policías cacheaban a jóvenes al parecer subsaharianos. El delito, no portar documentos, permisos de residencia, certificados de buena conducta, contratos de trabajo, euros, pedigrí; ya sabes cariño, esas pequeñas cosas que les hacen ser diferentes a nosotros. Comprendí que en nuestro país ellos no son nadie, tan sólo indocumentados, vagos, potencialmente aptos para la expulsión.
Al volver a casa, unos perros abandonados ladraban inusitadamente y no hallé policías importunándoles.
No espero ningún prodigio, pero no acepto que la Irremediable emplee su guadaña con críos de Haití, Somalia, Irak o Palestina, seres absolutamente indefensos ante ella Que no conceda indultos ni últimas instancias a los estremecidos, que desteja vidas esperando el quimérico advenimiento de otro Ulises entre hambruna, tristeza y paradoja
La muerte nos visita cada noche, nos vigila, para desvirtuar los sueños, para desanimarnos
Se perpetra el crimen, una mordaza ciñe la amputada carne impúber del pretérito, el placer proscrito y extirpado, la ceremonia salvaje e inhumana que impone un letal claroscuro a la sexualidad
Se adormece el disfrute en una ceguedad de herrumbre, el derecho al goce se transforma en nieve sobre los páramos del sexo, un brocal inútil que enluta la voluntad sordomuda
Tras la mirada perdida, pentagrama de tristeza sin dicción, sólo un soplo de belleza gris; en el corazón arrojado al abismo permanece la malherida caligrafía de la mujer
Vuelvo sobre mis pasos equivocados sin que importe que la tierra aún esté caliente y reavive las heridas Dejaré por el camino las asimetrías del amor, las ciudades que jamás ofrecerán sus brazos a nadie y los relojes de silencios y de sombras
Espérame en cualquier parte porque todos los otoños son fríos, un destierro de pisadas sin sobresaltos sobre los cuerpos gélidos
Vistiendo de luto la mirada hacia ti me dirijo
De mi poemario: Deja que la muerte concluya su trabajo
Un día no entendí las voces que resonaban como campanas en pueblos deshabitados, otro día, alguien llamó a la puerta y no encontró mi corazón prevenido ¿Quién se burla de mí?
Estalló el desamor en tan dolorosa travesía y las chispas convirtieron en cenizas los regazos envejecidos
Cuando ella dejó a un lado el invierno sólo la muerte ocupó su espacio
Persiste el dolor, un dolor de perros, ha nevado toda la noche y no espero que te compadezcas o me muestres al despertar una sonrisa desdibujada
Recuerdo que en la cumbre del amor mis sentidos eran agujas que marcaban la libertad en un reloj inmóvil de sigilos, tus pechos, lunas en llamasque se cimbraban entre detonacionesde sangre dulce
Aunque sabía que nada nos ataba ¿Dónde estás ahora? ¿Qué maldición me envuelve?
Amor, no mueras, cada día es un amargo despertar sin esperanza, ciego de rabia; sé que más allá de tus brazos hay un mundo con grietas en las que se disolverán los deseos y el amor no ocupará un lugarsubrayado
Pero amor, no mueras ahora
(De mi libro: Deja que la muerte concluya su trabajo)
No conozco la pátina del odio pero sé de la condición del hombre, las aleaciones que conforman la actitud, la frágil indumentaria de la voluntad
Inútil obcecación la de los que rechazan amar sin fundamentos, todo apariencia, sin lograr alcanzar a ser nunca más que una pantomima de sí mismos
II
Mientras aquel hombre saciaba sus deseos, que no los tuyos y el animal te amancillaba al unísono cuerpo y espíritu, tallaste en tu vientre entre incontables cicatrices machistas los itinerarios de la libertad
Ahora sabes que no fue un espejismo
Del poemario: Deja que la muerte concluya su trabajo
Es imposible no detenerse a reflexionar en cada uno de los poemas aquí expuestos. Con denuedo y salpicado de ironía, el autor es capaz de arrancarnos innumerables sensaciones e inevitablemente provoca el goce al percibir la hondura de sus máximas con que nos revela un nivel intelectual de altísimo vuelo. Las magníficas figuras con que expresa sus conceptos de la existencia son un deleite perdurable. Versos libres que manan de lo más recóndito de su alma, y que a la luz, se intercalarán con la soledad, la nostalgia y un serio compromiso con la vida y la justicia, a la vez y de forma singular, constantemente intima con la muerte. Fernando Sabido Sánchez, nos va mostrando poco a poco su auténtico yo; autor de “El paso del tiempo”, “Deja que la muerte concluya su trabajo”, y “ La diosas esconden su sexo detrás de la luna”, plasma en esta obra, “Vivencias, Mentiras y algún matiz utópico” profundas y fuertes reflexiones con impredecibles desenlaces, los cuales nos revelan el desengaño que a través de sus vivencias el poeta nos transmite. Vaticino pleno éxito a esta sorprendente creación que ha surgido enérgica de la raíz de su voz poética.
María Blancanieves Covalles Calera Escritora y Poeta León (México), Enero 2010
I
Permanezco en silencio esperando nada No es un poema sobre la muerte Tampoco de erotismo El narcisismo nunca me trasmite euforia
Mi ironía es el decorado para una película Una maqueta La sala de cine está vacía Otro día que pasaré inadvertido
II
Presiento que estamos enterrando las viejas canciones de amor, que el viento de la umbría va deshojando nuestro libro verso a verso sin demorar el arribo de la muerte
Recuerdo los gemidos del ensueño, el ungüento invisible que nos salvó a veces del naufragio sin juramentos apócrifos, la infidelidad desprovista de estigmas, las ascuas
Y ahora cada palabra, cada letra vagará por paisajes inhóspitos de algarabía, nómadas en una selva de pájaros que desafinan el silencio rompiendo como olas de lágrimas negras nuestros sueños, tal vez crisálidas a contraluz trepando la oscuridad para ponerse a salvo de espejismos baldíos
Aquel hombre virtuoso cubrió tu desnudo colmándolo de infinitas posturas amatorias y alumbró de colores los paisajes sepias pintando acuarelas de imposibles crepúsculos
Hoy, desde la confusión, has renunciado a abrasarte con el resplandor del sexo y eliges recorrer descalza otros laberintos a la intemperie
¿Qué fue del huracán que rompió los cristales de una piel revestida de asexualidad?
II TU HOMOSEXUALIDAD
No te escribirán un epitafio sobre la tierra hasta que vuelvas orgullosa del laberinto fatigando al caballo con paso de amazona sin ensuciar el traje virgen de los ángeles
Arrojan sobre tu homosexualidad las lanzas damas fatigadas que besan el luto de la pólvora ofendiendo al granito veteado de las lápidas
III
TE HAS DESNUDADO
Te has desnudado y el deseo no penetra en mi cuerpo cerrándome todos los caminos que bajan a tu vientre cuando intuyo que ha llegado el momento del suicidio
Perdí la voz en el grito desesperado del aquelarre negándole otras horas a la bóveda de cristal de mi reloj y te rechazo después de suplicarte que me ames a escondidas
IV
LIBERTARIA
Me engendraron vulnerable y abracé al anticristo de mil formas Ella se llamaba Libertaria a secas y volví del infierno para amarla abandonando mi último pasado en dos mitades
Fue un prodigio de sexo satisfecho días de nieve y sol hojarascas de quimeras una hoguera de besos bajo una estatua de mármol Mas por una vez la libertad fue sólo un diapasón de rejas que me incitó a decirla:
-Cuando seas libre del todo ¡Préstame tus sueños!
V
ES INÚTIL
Es inútil que indague en tus ojos el amor oxidado en las lágrimas mientras bebo el vinagre de un beso
No debemos prolongar el naufragio o disimular un paisaje de vientos para plantar en el yeso las raíces
Tal vez crees que pueda existir el paraíso y llegar a tocarlo brevemente con las manos pero sólo a la primavera le nacen hojas en los árboles sin proponérselo
Ahora sabes que la vida se nos escapa cuando la amarramos al viento y que en una misma fotografía no caben todos los paisajes que nos gustan
II
Quiero resucitar tu desnudo prenatal en la espuma de un mar extraño abrazado a las mareas para no lastimarte
Pero las olas me niegan el pasado borrando tus pisadas de todas las orillas
III
Asfixiada en la rutina has calcinado el tiempo de tu vida sin usarlo pasando por los días manchados con sangre en tu destino sin concretar el alfabeto con palabras de amor que te prohibías
Alergia suspendida en los poros de tu piel vestida de desconfianza
IV
No pude preguntarte sobre ti porque nunca estabas a mi lado cuando mirábamos la nieve en aquellas tardes de conciertos en Salzburgo
Y ahora que pasamos juntos todos los veranos deduzco que jamás llegaré a conocerte
V
Te desnudaste del vestido de fiesta suplicando a la lluvia que mojara tu cuerpo sin hurtar a las nubes el color de ceniza que pintaba de gris aquel pantano de cieno
Y decidiste borrar de la piel de tu sexo el detestable tatuaje con mi nombre
Miro la hora escrita en el sexo de la noche y aún es el día de ayer que se muestra inoportuno manchando a destiempo la infidelidad de las caricias
Mañana se borrarán las cicatrices traicionando las promesas imprudentes de la cita o la ilegal presunción de la inocencia
II
Hasta ayer existías bajo el llanto que te oculta del afilado contorno de la luna girando tu rostro hacia un eclipse de nubes o desnudando palabras para despertarme
Hoy me dices adiós para abrazar al silencio
¿quién me hablará con tu voz?
III
No quiero parecer más tiempo el hombre que no soy aléjate antes de que te obligue a no despedirte siquiera o te vuelvas a sentir excitada por mis imperfecciones
Debes olvidar a pesar de haber guardado en la maleta algunas cuartillas que te gritarán mis palabras mientras no se borre la tinta con tus lágrimas
Oye mi voz irreconocible en una falsa identidad mis ojos apenas pueden mantenerte la mirada e incluso en las próximas horas no sabrás reconocerme
Ahora aléjate sólo aléjate
IV
Tu alma a contraluz nunca comprendida,sola porque no hay flores en el mundo para nadie salvo para los muertos
Te recuerdo con las alas rotas en el silencio de tus noches para ti, sola fuego que poco a poco se apaga sin calentar un amor ni a los sueños
Tu alma libre para ti, a solas
V
Ámame desnuda para sentirte en el lado más benevolente de tu amor acariciando tus pechos y jugando con olas gigantes que sólo imaginamos porque nunca las hemos mirado de frente
Puedo creer que has renunciado a repetir conmigo otros otoños aunque no entiendo que sigas deshojándote